Versión Accesible  
Logo Asociación Leonesa de Daño Cerebral Sobrevenido
Ir a la página de inicio
16 de Diciembre de 2017

Daño Cerebral Adquirido

Daño Cerebral Sobrevenido, como su propio nombre indica, no es una discapacidad de nacimiento ni degenerativa, aunque pueda compartir perfiles de necesidad y atención en los afectados. El Daño Cerebral Sobrevenido se define como una lesión súbita en el cerebro que produce diversas secuelas de carácter físico, psíquico y sensorial, desarrollando anomalías en la percepción sensorial, alteraciones cognitivas, en la memoria, o en el propio plano emocional. Entre las causas más habituales del Daño Cerebral Sobrevenido figuran las siguientes:

  • Traumatismos Craneoencefálicos (TCE)
  • Accidentes Cerebro Vasculares (ACV)
  • Tumores Cerebrales
  • Otras

Traumatismos Craneoencefálicos (TCE): Lesiones producidas por una fuerza externa que suelen producir una pérdida de conciencia. La gravedad, el tipo y la variedad de las secuelas dependen de la intensidad del traumatismo, la duración de la pérdida de conciencia y otros factores como la edad, la rapidez en la atención y la rehabilitación. Las alteraciones más frecuentes afectan a la regulación y control de la conducta, a las dificultades de abstracción y resolución de problemas, a los trastornos de aprendizaje y memoria, así como al ámbito de la personalidad y ajuste emocional. Las alteraciones físicas comprenden alteraciones motoras (movilidad o lenguaje) y/o sensoriales (visión, audición, tacto o gusto).

Accidentes Cerebro Vasculares (ACV): Los Accidentes Cerebro Vasculares suelen clasificarse en dos grandes grupos:

  • Trastornos isquémicos: producidos por la falta de riego sanguíneo como en los casos de trombosis o embolia.
  • Hemorragia cerebral: producida por una entrada masiva de aire en el cerebro.

Algunas de las alteraciones físicas producidas por los Accidentes Cerebro Vasculares son las hemiplejías, las anomalías del lenguaje, falta de memoria o problemas en la percepción. Estas alteraciones producen, a su vez, importantes cambios en la conducta social de los afectados y, por extensión, sus familiares y entorno más cercano.

En términos cuantitativos, se trata de una discapacidad de alta incidencia y presencia social. La enfermedad cerebrovascular aumenta en los últimos años, asociada al envejecimiento de la población y a factores de riesgo que guardan relación con el estilo de vida.

El sexo determina la incidencia del Daño Cerebral, sobre todo por lo que determina a los traumatismos craneales entre los jóvenes, con edades entre los 15 y 35 años, donde los varones llegan a triplicar en número de lesiones a las mujeres. Por lo que se refiere al accidente cerebrovascular, la probabilidad de sufrir un episodio discapacitante se adelanta entre los hombres, cuya curva de mayor incidencia se presenta a edades más tempranas que entre las mujeres. Esta diferencia en el impacto de esta discapacidad, según las diferencias de sexos, se traduce en repercusiones de tipo social: el rol tradicional de las mujeres como cuidadoras informales se ve reforzado por esta incidencia demográfica: Serán en su mayor parte madres esposas/compañeras, quienes estén al cuidado, con frecuencia desde un gran aislamiento social, de las personas afectadas con pérdida de autonomía en lo físico, cognitivo y emocional.

Si bien es constatable que los sistemas sanitarios han mejorado en su función de salvar vidas, no es menos cierto que una vez fuera de los hospitales, se transfiere la responsabilidad del médico a la familia, que deberá abordar todos los aspectos de rehabilitación e integración social. Un alto porcentaje de los enfermos arrastran consigo secuelas físicas, psicológicas o sensoriales que no se valoran justamente ni se tratan de manera adecuada.

Es evidente que el entorno familiar no está preparado para proceder al cuidado, tratamiento y orientación de nuestros afectados. De modo que, en muchos, se producen situaciones angustiosas tanto para las familias como para los propios incapacitados, que valoran su dependencia como un nuevo obstáculo en su progresiva recuperación.

 

Asociación Leonesa de Daño Cerebral Sobrevenido · C/Campos Góticos s/n 24005 León · T.: 987 20 19 67 · info@alenleon.org

Diseño y Desarrollo Web Nétical24